Srta. Wonka

Wonka

La señorita Wonka tiene el corazón caliente y los pies y la punta de la nariz siempre fríos. Cuando se despierta necesita un café rápido o gruñe malhumorada. Habrá consumido cafeína para cubrir la distancia que separa España de Australia, pero siempre parece estar dormida. Quienes la conocen saben que está muy despierta.

La señorita Wonka quería una novia que fuera bajita, morena y tenerla lo más cerca posible. Su esposa resultó ser alta, pelirroja e inglesa. Por supuesto, se enamoró inmediatamente de ella.

En un primer momento, a la señorita Wonka le desagradaron R. Roux, Helena Maelstrom, T. Vernix y M. Zazu. Desde entonces no podido pasar un día sin saber de ellas.

wonka@circespanties.com

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